El naranjo en Al-Andalus

alhambra naranjos

La primavera ya olía a azahar

Es curioso que muchos de nosotros hayamos paseado cientos de veces por las calles del centro de Granada, por el Albaicín o por la mismísima Alhambra, sin mencionar otras ciudades andaluzas como Córdoba o Sevilla, donde el naranjo de cultivo tradicional es uno de lo más valorados. Si de verdad nos sentáramos a observar siquiera uno de esos naranjos plantados en nuestras calles y pensáramos en la historia que corre por sus hojas y su tronco… quedaríamos verdaderamente abrumados. Símbolo perenne del paso del tiempo sobre ésta nuestra tierra, adorna nuestras plazas, calles y jardines deleitándonos con sus frutos, que decoran en otoño e invierno nuestros rincones más queridos y tradicionales, y por si fuera poco, nos ofrece sus frutos para la elaboración de mermeladas, sus flores para perfumería y sus verdes hojas para farmacia.

Por todo ello, quiero hacer este modesto homenaje, dando a conocer sus orígenes, su historia, su cultivo, sus usos, tanto industriales como caseros para contribuir a su mayor conocimiento y así amarlo y respetarlo como el árbol emblemático que es y siempre fue.

Origen

HesperidesEn la mitología griega ya se habla del famoso ‘árbol de las manzanas de oro’ que según cuentan eran en realidad naranjas, consideradas como una valiosa fruta y llamadas ‘de oro’ por su color llamativo. Según la leyenda, tan valiosa se consideraba a esta fruta que Gea le regalo a Juno el Jardín de las Hespérides como regalo de bodas, jardín que algunos sitúan en el monte Atlas, poblado completamente por naranjos.

Pero dejándonos de mitos y leyendas, es ampliamente conocido que la naranja procede de China, de las partes bajas del Himalaya, y de las regiones tropicales y subtropicales de Asia y Polinesia.

Su llegada a Occidente

Su introducción en España siempre se ha atribuido a los pobladores árabes, pero según amplias investigaciones, fueron los romanos los encargados de introducir su cultivo a través de las rutas a la India por el Mar Rojo.

Comerciantes y guerreros árabes difundieron el naranjo por Omán, Siria, Palestina y Egipto, y por el Norte de África lo introdujeron en Sicilia, Cerdeña y España. Fueron esos hombres cultos venidos de Arabia, Siria y Persia los que esparcen el naranjo durante y después de la dominación árabe de la Península Ibérica y es por ello que se cree que, muy posiblemente, el naranjo amargo fue el primer cítrico introducido aquí con fines meramente ornamentales, pero fueron también aquellos árabes los primeros que  extendieron sus usos terapéuticos y perfumistas, al destilar sus flores, frutos y hojas.

Al construir sus residencias, intentaron reproducir los jardines y patios de los alrededores de Damasco y Bagdad, donde el naranjo ya ocupaba un lugar preferente, lo que se tradujo en la realización de obras de captación de aguas e introducción, con arreglo a las normas islámicas, de plantas y elementos decorativos de los que ya tenían amplio conocimiento.

La navegación por el cono sur de África hizo posible para el gran navegante portugués Vasco da Gama y sus marineros traer a Europa algunas variedades de naranja dulce, que posteriormente fueron transportadas por los marinos de Cristóbal Colón al continente americano, donde hoy la naranja es cultivada y bien conocida por doquier.


naranja azahar Cuando el árbol vino de China, trajo consigo la creencia generalizada de que aseguraba la felicidad de su dueño, por ello era común para las novias vestir coronas de azahar que indicaban no sólo su pureza y virginidad, sino también su deseo de eterna felicidad. 

Pruebas históricas de la presencia de naranjos en España

  • Durante el reinado de Fernando el Católico, se menciona al naranjo con motivo de la ampliación de los huertos del Palacio Real. Miguel Bosch, jardinero valenciano fue llamado por el mismo rey cuando se instaló en las Reales Alcázares de Sevilla para que le cultivara sus huertas y naranjales.
orange naranja cordoba

Foto por DTSiz

  • El testimonio más rotundo de la presencia del naranjo amargo en España y de su primacía en el mundo islámico es la Mezquita de Córdoba, edificada entre el 785 y el 976 d. de C. por Abd al-Rahman I y después por Abd al-Rahman II.

Sevilla giralda naranjo

  • La Mezquita de Sevilla se inició en 1172, por el califa almohade Yusuf I, que después de la conquista por Fernando III el Santo en 1248 se usó como capilla cristiana, construyéndose la catedral en el Siglo XV. Sólo quedó de la Mezquita el minarete (la Giralda) y el Patio de los Naranjos que repite las líneas de las columnas, como en Córdoba. Lo interesante de este famoso patio es que las primeras plantaciones fueron de olivos, palmeras y cipreses, no de naranjos.
  • Una de las tradiciones que marcaron las continuas comunicaciones entre Valencia e Italia fue el tránsito de un naranjo que llevó Santo Domingo en 1213 desde Valencia a la basílica de Santa Sabina en Roma, y que todavía se conserva en el patio de la Basílica.
  • Fue en 1791 cuando se documenta la primera plantación regular de naranjos dulces en España, realizada por el sacerdote Vicente Monzó en el término de Carcagente , siguiéndole otras en Burriana y Villarreal (Castellón) a la vista de los resultados económicos que proporcionaban.
  • El naranjo quería ser el símbolo de la vitalidad de la Orden de Predicadores, de la que era un miembro altamente cualificado el valenciano San Vicente Ferrer.
  • En nuestra Alhambra de Granada, en 1377 construye Muhammed V el Patio de los Leones, considerado el último ‘jardín árabe’ de Europa. El original estaba 80 cm más bajo que el actual de mármol, por las muestras de polen se sabe que el jardín estaba plantado originariamente de naranjos y en 1502 está documentado que aun quedaban seis de ellos.

Usos de la naranja

naranja

Foto por urNurIch

  • La estimación del naranjo amargo como árbol de adorno durante todo el período andalusí fue debida a sus virtudes curativas que se atribuían al agua de azahar.
  • El azahar también fue utilizado como el más generalizado de los perfumes: Gracias a los árabes, el perfume, otro producto de los naranjos amargos, llegó a España y pasó a Francia, país que supo industrializarlo. Por entonces, Granada y Sevilla se convirtieron en centros perfumistas equiparables a Bagdad o Damasco.
  • El agua de azahar era el refresco preferido por los granadinos para sobrellevar el intenso calor veraniego.
  • Debido a su intenso olor y sabor, la cáscara de naranja era masticada en ocasiones para eliminar el mal aliento dejado por el ajo u otros alimentos.
  • Y por supuesto, no podemos olvidar la mermelada. Fueron los escoceses de la Naviera MacAndrew los exportadores más antiguos de naranja amarga al Norte de Inglaterra, donde concretamente, aprovechando el transporte de mineral de hierro procedente de las minas de Río Tinto y de otro minerales de la zona minera, volviendo los barcos cargados de carbón, sobre aquellas mercancías se transportaron las primeras naranjas exportadas. Es allí donde se produjeron las primeras mermeladas, que siempre han sido un producto que aparte de su gran difusión, era utilizado por las clases obreras o menos adineradas, hasta que se convirtió en uno de los alimentos indispensables del tradicional desayuno inglés.

 

La denominación de mermelada es atribuida a dos versiones:

  1. La versión francesa nace del uso que se hacía de la naranja para aportar Vitamina C a los marineros en las largas travesías y poder combatir así la ‘enfermedad del mar’, el escorbuto, que ellos denominaban ‘mar-malade’.
  2. La versión inglesa se atribuye al médico francés de la reina María Tudor, cuando padeciendo de falta de apetito por encontrarse muy débil, el médico le recetó mermelada, naciendo el ‘Mary-malade’, que con el tiempo se transformó en ‘marmalade’.

Pero que no os engañen, en España se hacía también una mermelada de excelente calidad en ciudades como Granada o Sevilla. De hecho, hay una referencia histórica sobre el famoso general inglés, el Duque de Wellington, que durante la Guerra de la Independencia contra los franceses pasó por Sevilla y comprobó personalmente la calidad de la mermelada de naranja, comparable a la mejor de las inglesas y fabricada a partir de los frutos de las naranjas amargas de las huertas de los alrededores de Sevilla y de su Alcázar.

orange naranja

Foto por fti7

Después de todo lo que he contado, espero que al pasar por las calles andaluzas, levantinas y en especial las de nuestra querida Granada, incluyendo el majestuoso Generalife, os paréis unos minutos, y sentados frente a un naranjo penséis: ¡Cuánto has vivido entre nosotros y cuánto te debemos! La alegría andaluza está ligada a este viejo árbol de blanca flor que ha enriquecido no sólo nuestro caminar, sino el de nuestros antepasados, romanos y visigodos, moros, cristianos y judíos. Siempre a nuestro lado, muchas veces desapercibido, pero siempre verde, naranja, fresco y eterno.

Bibliografía principal: EL NARANJO AMARGO DE SEVILLA, Sabina Rossini Oliva y José Elías Bonells
Foto de cabecera: Sebas Navarrete

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