Bib Rambla: La puerta de las orejas

 

5512705976_9f77ddd5f8_z

En lugar perdido del bosque…

Por la Cuesta de Gomérez, en el interior del Bosque de la Alhambra, aislado, semioculto por la vegetación del bosque de la Alhambra, languidece el ‘Arco de las Orejas’, a un lado de la empinada cuesta que asciende hasta la Alhambra desde la Plaza Nueva.

Pero antes de relatar el devenir de este histórico monumento, convendría aclarar el origen de su curioso nombre. Los granadinos la rebautizaron con el mote de Arco de las Orejas, pues era allí donde se exponían las orejas y otras partes del cuerpo amputadas a los delincuentes, aunque su verdadero nombre fuera siempre el de Arco de Bib-al-Rambla (Puerta del arenal).

1_thumb[1]

Sin embargo, en el libro ‘Viajero en Granada’, de Miguel Lafuente, éste cuenta otra sangrienta explicación: “En tiempo de don Felipe IV, se hundió un tablao, recargado de gente, pereciendo muchas personas en la desgracia y del que muchas señoras salieron mutiladas por mano de los malvados, que validos de la confusión, robaron los pendientes, y para hacerlo prontamente, cortaron las orejas de algunas…”.

Grabado Francisco_de_paula_mellado Puerta de BibRambla

La importancia del arco radicaba en que, durante la época árabe, era la única entrada que tenía la plaza Bib Rambla, al estar cercada por las murallas. Era una puerta con torre cuadrada y tres arcos y, al no ser una construcción militar ni defensiva, sí tenía un trazo más elegante (así se define en el libro ‘Historia de Granada’, de Juan Gay Armenteros y Cristina Viñes Millet.

8

Un arco desmontado y reconstruido

El salvamento del Arco de las Orejas de la piqueta, en una Granada que adoraba el progreso y renegaba de las piedras antiguas, fue toda una odisea que concluyó con el arco en su actual emplazamiento.

Sin embargo, cinco siglos después de su construcción, en 1873, el estado del Arco de las Orejas se encontraba en mal estado. Así, el Cabildo de Granada consideró que estaba ruinoso y anunció su derribo (todo con cierta nocturnidad y alevosía). La noticia generó tal revuelo que hasta el propio presidente de la República exigió la revocación de esa orden porque “sería una ignominia para Granada y una deshonra para la República, dado que los monumentos de Granada son patrimonio del género humano”. No fueron menos las quejas y reclamaciones de los artistas e intelectuales de la época como el periodista Luis Seco de Lucena.

Un tiempo después, el 27 de marzo de 1879, los arquitectos del Ayuntamiento granadino emitían otro informe declarando que la restauración del Arco de las Orejas era imposible, y solo quedaba desmontar sus elementos para restaurarlo. La respuesta desde Madrid volvió a ser rotunda: en 1881, la estructura era declarada Monumento Nacional para quedar bajo la protección del Estado, aunque el gobierno de Cánovas del Castillo (a la sazón, director de la Real Academia de la Historia) ordenó en 1884 su derribo total por razones de higiene, según adujeron. De nuevo la acción popular (tan habitual en Granada cuando se toca alguna piedra con historia) dio con todo el arco (desmontado) en el Museo Arqueológico, donde estuvo arrumbado hasta que el director del Patronato de la Alhambra y el Generalife, Leopoldo Torres Balbás lo ubicó en su actual entorno en los años treinta, dando por definitivamente perdidas las bóvedas interiores.

En la actualidad es una puerta que no lleva a sitio alguno, perdida en ningún lugar, aunque conservada para los tiempos venideros, lejos del ruido mundano que la vio nacer en la plaza de Bib-Rambla, allí donde fue una de las puertas de acceso a la ciudad amurallada, en uno de los puntos más concurridos de la Granada árabe, cerca del zoco, de la mezquita, de la vitalidad y el ajetreo de un lugar único.

  1 comment for “Bib Rambla: La puerta de las orejas

  1. Eugenio
    noviembre 27, 2016 at 11:28 am

    Los monumentos históricos no se deberían tocar. Las generaciones presentes y venideras debemos conocer y disfrutar de dicho patrimonio y conservarlo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.